Urgencias virtuales, teleatención, atención domiciliaria, telemonitoreo e historia clínica sobre el mismo registro de beneficiario. Al paciente se lo atiende en la conversación de WhatsApp, sin descargar aplicación y sin crear contraseña. El equipo trabaja en un solo sistema, y el dato de tu institución queda separado del de cualquier otra.
Los módulos pueden adquirirse por separado, y no como paquete cerrado. Este es el conjunto del que tu institución elige.
Urgencias virtuales y atención domiciliaria usan el mismo registro, el mismo documento y el mismo historial. El profesional no vuelve a escribir lo que el colega ya registró en el otro módulo.
Cuatro módulos se contratan por institución. El recorrido del beneficiario es la quinta área: acompaña a cualquier módulo contratado y no se vende aparte.
Visita domiciliaria, turnos del equipo, insumos en la casa del paciente, ruta del día y telemonitoreo.
Fila con clasificación de riesgo, triaje de enfermería, consulta por video y seguimiento después de la atención.
Atraviesa urgencias virtuales, atención domiciliaria y el asistente. Se contrata aparte, y la gestión la activa capacidad por capacidad.
Panel de indicadores de la operación asistencial, para que la dirección lo siga sin pedir un reporte.
Acompaña a cualquier módulo contratado, y por eso no se vende aparte: registro único, identificación por documento o número de credencial en WhatsApp, entrada sin contraseña al área del beneficiario con un código de seis dígitos, habilitación de acceso por el equipo, consentimiento LGPD por finalidad, agendamiento propio de la institución, historial de la conversación y aviso por WhatsApp, correo y navegador.
Activar y desactivar un módulo es operación nuestra, nunca del cliente. Contratar o cancelar vale al instante, sin esperar una actualización. Lo que no se contrató no aparece en el menú, no abre por dirección directa y no responde: en la duda, el sistema cierra en vez de habilitar.
Tres controles se suman en el mismo acceso, y ninguno reemplaza al otro: el cargo de la persona, el módulo contratado y la separación del dato por institución.
La segunda opinión entre médicos no es un módulo aparte. La interconsulta acompaña a urgencias virtuales y se activa junto con ella.
Recepción digital, fila ordenada por clasificación de riesgo y consulta por video. Todo escrito en la misma historia clínica que usa el equipo de atención domiciliaria.
Identificación, consentimiento, pretriaje y número de fila ocurren dentro de la conversación. La única pantalla que abre en el navegador es la del video. Eso saca del camino la aplicación, la contraseña y la dirección del portal, que es justo donde el beneficiario mayor abandona.
El canal funciona sobre la API oficial de WhatsApp, contratada por la propia institución directo con Meta. Cada institución atiende por su número, y no lo comparte con ninguna otra.
Sobre la identificación. El teléfono de quien escribe no tiene que coincidir con el registro, y eso es una decisión de producto: quien se siente mal puede estar en el celular de un vecino o de un hijo, y exigir el número registrado dejaría afuera justamente a quien más necesita atención. La divergencia de teléfono queda registrada para auditoría. Solo abre atención un documento o credencial de beneficiario de esa institución con acceso habilitado, el mensaje de error es el mismo para los dos motivos de rechazo, y el control final es humano: la atención es por video, con el profesional viendo con quién habla.
Sobre la activación del canal. Enviar y recibir mensajes son dos configuraciones distintas. Con la primera, el sistema ya manda los avisos y el código de acceso del área del beneficiario. La conversación de atención depende de la segunda, y la pantalla de integraciones muestra los dos estados por separado, para que nadie crea que activó el canal completo.
Cada casa en seguimiento se vuelve un punto en el mapa del equipo, con ruta, turnos, insumos e historial clínico en el mismo lugar. La gestión deja de enterarse de la visita perdida a fin de mes.
Dónde están los beneficiarios activos, casa por casa, en la pantalla.
Ruta del día con orden de visita y distancia de calle, no distancia en línea recta.
Grilla del equipo, con el cambio de turno registrado en vez de acordado por mensaje.
Material de la casa vinculado al beneficiario, con entrada y salida registradas y sin planilla paralela.
Seguimiento por línea de cuidado, con responsable definido y la historia del caso en orden.
Pantalla hecha para celular y mala conexión, porque la visita ocurre en la casa del paciente y no en el escritorio de la oficina.
Signos vitales y escalas validadas alimentan reglas de alerta que la propia gestión configura en la pantalla. El equipo recibe el aviso antes de que el cuadro empeore, sin depender de la próxima visita para notarlo.
Tipo de riesgo, parámetro monitoreado, rango de corte, gravedad y mensaje definidos en la pantalla. La regla publicada no cambia después, cada alerta guarda la versión que la generó, y un panel muestra cuánto dispara cada regla. Cambiar un límite clínico no depende de llamar al proveedor.
Braden, Morse, EVA, PHQ-9 e GAD-7 aplicadas dentro do acompanhamento, sem formulário em papel nem planilha à parte.
Control prenatal con los controles de la línea de cuidado en el mismo registro del beneficiario.
PHQ-9 y GAD-7 con derivación desde el mismo registro, sin empezar el historial de nuevo en otro sistema.
Toda edición clínica guarda la versión anterior. Nada se borra, y la institución puede probar quién escribió qué y cuándo.
La coordinación del caso sale de la planilla. Equipo, recomendación, protocolo y agenda quedan atados al beneficiario, con autor y plazo de vigencia.
Función y período de cada integrante, responsable principal siempre igual al vínculo asistencial registrado, y recomendación con especialidad, plazo, responsable y control de quién la cumplió.
Autor, fecha y vigencia preservados en cada publicación, vinculados a diagnóstico en CIE-10 y CIAP-2.
Vistas de día, semana, mes y período elegido, con filtros por profesional, estado y tipo. La edición desde la gestión usa el mismo núcleo que el autoservicio del beneficiario.
Seguimiento operativo, medicina preventiva y salud poblacional sobre la misma base de la atención.
Exportar e importar pacientes, atenciones, catálogos, equipo e historias clínicas, y borrar dato antiguo según la regla de retención de la institución. Todo registrado en auditoría.
El equipo resuelve dudas y abre tickets sin salir de la pantalla, con o sin el módulo de IA contratado.
Siete capacidades, activadas una a una por la gestión. Ninguna escribe en la historia clínica por su cuenta: la salida vuelve a la pantalla marcada como sugerencia y solo se vuelve registro clínico cuando el profesional la guarda.
La IA atraviesa los módulos y se vende aparte. Sin el módulo contratado, los controles de IA desaparecen de la pantalla en vez de quedar en gris, el asistente deja de conversar, su panel se vuelve canal de soporte y el pretriaje vuelve a enfermería. Incluso con los interruptores internos activados: entre interruptor y contrato, manda el contrato.
Los dos grupos quedan separados a propósito. Vender una interfaz lista como proveedor conectado es el tipo de cosa que aparece en la primera reunión con tu equipo de TI.
Sobre el inicio de sesión corporativo. El proveedor se configura por institución, nunca uno solo para todas. Un proveedor único dejaría entrar cualquier cuenta del directorio en cualquier cliente, porque el inicio de sesión no dice en qué institución trabaja la persona. Sin un grupo reconocido en el mapa del directorio, el acceso se rechaza, en vez de caer en un perfil por defecto.
Sobre la red nacional de datos de salud. La acreditación es del establecimiento de salud, no de la plataforma: exige registro CNES activo y certificado e-CNPJ ICP-Brasil, en el portal de servicios de DATASUS, con la plataforma declarada como sistema en la solicitud.
Urgencias virtuales y atención domiciliaria usan el mismo paciente, el mismo documento y el mismo historial. Quien corre teleconsulta en un sistema y atención domiciliaria en otro no alcanza esa continuidad sin unir los dos.
Identificación, consentimiento, pretriaje y número de fila dentro de la conversación. No es un mensaje con enlace a un portal que el paciente no va a abrir.
Seguridad a nivel de fila en PostgreSQL, y no una configuración del sistema que alguien puede equivocar. Una consulta sin filtro no ve la fila de la otra institución, en vez de filtrar el dato.
No aparece en el menú, no abre por dirección directa y no responde. La verificación ocurre en cada acceso, así que contratar y cancelar valen al instante.
El modelo en la infraestructura de la institución, la salida siempre marcada como sugerencia, y el paciente que rechaza la IA sigue siendo atendido.
Cada área concentra su propia regla de negocio y conversa con las otras solo por una interfaz definida. Un cambio en un módulo tiene menos chance de romper otro, y la auditoría técnica encuentra fronteras claras en vez de código enredado.
Comunicación solo por interfaz definida, en 268 endpoints de API. La evolución extiende el dominio correspondiente, sin reescribir la plataforma.
Frontend en HTML, CSS y JavaScript sin framework. Una página liviana es un requisito de campo, no una optimización opcional: la atención domiciliaria trabaja en celular y con red inestable.
Levanta sin orquestador complejo, con overlay de Grafana, Loki y Promtail, Sentry, y runbooks de respaldo y continuidad.
Pruebas unitarias, de API y de punta a punta con Playwright, cubriendo reglas de negocio, cifrado y aislamiento entre instituciones.
Separación garantizada por la base de datos, auditoría que delata un registro alterado después y consentimiento que guarda el texto exacto que la persona leyó. Es lo que preguntan compliance y la autoridad de protección de datos, y lo que sale caro sin respuesta.
Seguridad a nivel de fila en 60 tablas de PostgreSQL. Una consulta sin filtro no ve la fila de la otra institución, en vez de filtrar el dato. La verificación en la aplicación sigue activa por encima, como segunda barrera.
Cada registro se encadena al anterior, así que tocar el pasado queda detectable. Cubre inicio de sesión, historia clínica, receta, descarga de adjuntos y grabación. El documento del paciente y el texto clínico nunca entran en el detalle del log.
AES-256-GCM, con índice de búsqueda por HMAC para que la pantalla siga siendo consultable. Perder la clave hace el dato irrecuperable, así que vive en una bóveda, con respaldo propio y fuera del repositorio.
Sesión, rol, cargo y segundo factor en las rutas internas. Consentimiento por finalidad que archiva el texto exacto aceptado, y retención de historia clínica según la resolución CFM 1.821/2007 del consejo médico brasileño.
WCAG 2.1 AA es la meta interna que el producto persigue, no una certificación ya obtenida. En la pantalla del beneficiario eso se vuelve botón grande, texto grande y lenguaje simple.
No. El modelo de IA corre en la infraestructura de la propia institución, y el sistema se niega a arrancar si la dirección del modelo apunta fuera de la red local.
No. La IA sugiere y el profesional decide. Toda salida vuelve marcada como sugerencia y solo se vuelve registro clínico cuando el profesional la aprueba.
Cada institución ve solo su propio dato, y quien lo garantiza es la base de datos, con seguridad a nivel de fila de PostgreSQL en 60 tablas. Una consulta sin filtro no ve la fila de la otra institución, en vez de filtrar el dato.
No. Identificación, consentimiento, pretriaje y número de fila ocurren dentro de la propia conversación. La única pantalla en el navegador es la del video.
No. La conversación empieza pidiendo el documento o el número de credencial, verificados contra el registro de esa institución, y entra solo quien ya es beneficiario con acceso habilitado por el equipo. Cinco intentos equivocados bloquean la identificación. Es una decisión de producto, no una limitación técnica.
Sí, contra el directorio de la propia institución, por OpenID Connect: Entra ID, Google Workspace, Okta y Keycloak. El proveedor se configura por institución, y sin un grupo reconocido en el mapa del directorio el acceso se rechaza.
Hay interfaz lista para Tasy, TISS, PACS, LIS y RIS, y la red nacional de datos de salud ya opera con registro de atención clínica en FHIR R4. Conectar de hecho a cada proveedor depende de su dirección, credencial y homologación.
Una sesión con la dirección médica, el equipo de TI y el área de compliance, con el producto corriendo en vivo: la fila de urgencias virtuales, una visita domiciliaria, la historia clínica, la separación entre instituciones y la traza de auditoría.
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